diario de una psicoterapeuta #Día 4: ¡ven aquí, bestia mía!
- mariasanhuezasilva
- 28 oct 2021
- 2 min de lectura

Ven aquí bestia mía, ven aquí que necesito abrazarte fuerte.
Te perdono bestia mía, ¿me perdonas?
¿Me perdonas por mi sordera, por mi falta de ternura, por mi insensatez de dejarte fuera de esta danza maravillosa de la vida?
Cuanto daño te hice, no lo sé.
Mi instinto herido vagaba por las ciudades oliendo un árbol, apretándose contra un rayo de sol.
¿cuánto puede una mujer dejar de oírse?
¿cuánto puede renunciar a su fuerza, a sus olores, a sus deseos, a su intuición, a su guía?

Estoy hambrienta de ti, bestia mía, hambrienta de tu sangre, de tu calor, de tu piel caliente, de tu aliento profundo, de tu aullido.
Quiero gritar contigo mi nombre, el verdadero, el que tengo tatuado en el alma. Ese nombre que ruge, que pide que de lo mejor de mí, lo más alto, lo más noble, lo más cierto.
Quiero aullar los dolores que me tragué por miedo, la rabia que dijo "bueno" queriendo decir "no", el amor caliente y cierto que cambie por migajas de deseo e ilusiones.
Ven aquí, ¡ven!
He seguido tu rastro en la noche porque me sentía sola, con frio y hambrienta hasta los huesos.
Ellos, mis huesos susurraban tu nombre y yo temía.
Temía tu calor, tu carne, tus instintos, tu vulnerabilidad, tus ciclos, tu leche, tu muerte.
Temía mi propia tierra.
Mi cuerpo amado temía, mi sangre.

¿Cuánto temor cabe en un cuerpo? ¿cuánta alegría?
Creí que podía vivir sin ti, alma mía, mi bestia de fuego y sueños.
Y aquí estoy, llamándote con mi nombre, reconociendo mi frágil vida hecha de pensamientos, historias y creencias.
Yo quiero carne, quiero barro y sueños y susurros en la noche.
Esos susurros que llegan de mi vientre, de mi corazón humano.
¡Bestia mía, no me dejes!, ¡ven aquí con tus dientes y colmillos!, ¡ven aquí con tu sabor a miel y agua fresca!
Quiero escucharte ronrronear en mi oído.
Ven y enséñame mi verdad.
Ven para que mi alma cante, baile y tenga el festín de expresarse desnuda y llena de carne.
¡Ven bestia mía, que estoy hambrienta de ti, que tengo hambre!
por María Sanhueza Silva



Me encanto, me identifico mucho! Gracias❤️